Soy comunicadora científica y activista con experiencia en medios de comunicación gráficos y radiales, asociaciones de la sociedad civil, sector privado y gestión pública. Me especializo en temas de género, salud y filosofía de la ciencia, buscando un enfoque integral para colaborar con la justicia social.

Mi trabajo se basa en la reflexión colectiva acerca del rol de la ciencia, problematizando la idea arraigada de que científico es igual a verdadero para mostrar la complejidad de sesgos e intereses que atraviesan la actividad científica con la intención de promover el pensamiento crítico. Mi objetivo es que el público pueda generar argumentos basados en evidencia comprendiendo que, como toda actividad cultural, la ciencia es contextual y debe servir a propósitos emancipatorios.

Soy autora de los libros Que la ciencia te acompañe (a luchar por tus derechos), Instonto maternal y Pubertad en marcha. En medios, destaco especialmente la elaboración del newsletter Que la ciencia te acompañe de Cenital. Escrito entre 2020 y 2022, fue uno de los más leídos del país y se destacó especialmente por su cobertura de la pandemia de coronavirus.

Desde 2016 formo parte de Ecofeminita, una organización interdisciplinaria creada y liderada por mujeres centrada en la visibilización de las desigualdades de género en sus distintas formas. Sus actividades se centran en la democratización del conocimiento para fomentar la participación ciudadana y su incidencia en las políticas públicas. Con una fuerte presencia en redes sociales, el colectivo comparte notas, datos, estadísticas, contenidos académicos, cursos y producción original orientados a todo público al servicio de construir una sociedad realmente igualitaria.

En particular, mi trabajo en Ecofeminita se concentra en la coordinación de la campaña #MenstruAcción, que desde 2017 reclama la quita del IVA a los productos de gestión menstrual, su provisión gratuita en espacios comunitarios y la promoción de investigación y socialización de datos al respecto. Entre sus logros se destaca que Argentina sea el primer país latinoamericano en sancionar leyes de salud menstrual.